El imponente acueducto del siglo XVIII oculto en uno de los pueblos más vinícolas de Albacete
En la frontera entre Castilla-La Mancha y Murcia se enclava uno de los pueblos más especiales de Albacete, Albatana. Esta localidad de apenas 680 habitantes puede parecer un municipio más de la España rural, pero la realidad es que es una de las cunas vinícolas de toda la provincia albaceteña, y además esconde a pocos kilómetros de su casco urbano una de majestuosa obra de ingeniería: el acueducto de Albatana.
Esta maravillosa joya data del siglo XVIII, aunque hay quienes dicen que su origen podría remontarse a la época de los romanos. Se trata de un tesoro hidráulico que no tiene comparación en la zona y que ha sido clave durante años para el desarrollo socioeconómico del municipio, y por ello es uno de los principales lugares de interés que hay que visitar en la comarca de Campo de Hellín.
El acueducto de Albatana
A pesar de que hay quienes creen que el acueducto de Albatana es una reconstrucción de uno que se erigió en la época romana, entre los siglos III y IV, pero el consenso está en que se trata de una obra del siglo XVIII. Tiene casi medio kilómetro de longitud y atraviesa el paraje de Los Molinos para integrarse en un entorno eminentemente agrícola, siendo una de las construcciones más especiales de este tipo en Albacete.
La pendiente del acueducto es de apenas 0,5% y las aguas que lleva proceden de una fuente natural que está situada entre el propio pueblo de Albatana y el de Tobarra. Su destino final era un molino en el que sr producía harina, aunque en años anteriores había servido como batán para lavar lanas. Está formado por dos partes, uno de mampostería más antiguo y uno más amplio conformado por más de 60 arcos apoyados por pilares, con una distancia entre ellos de unos 3 metros.
La parte más extensa y grande del acueducto de Albatana se levantó en el año 1844, después de que la primera tuviera problemas de filtraciones, y se puede notar un cambio entre ambas zonas debido al material usado en esta seguna: sillares de piedra arenisca. Aun así, funcionan como una sola estructura para transportar el agua.
El canal del acueducto tiene una anchura superior al 1,1 metros y llega a alcanzar los 2,5 metros de altura en algunos puntos, por lo que se camufla a la perfección con el paisaje agrícola que rodea el casco urbano de Albatana, especialmente de viñedos, ya que Albatana es uno de los pueblos más vinícolas de la región. Se ubica a unos tres kilómetros de la localidad, por lo que es muy fácil llegar desde ella.