Uno de los parques más bonitos de Madrid cumple 100 años y lo celebra con una interesante exposición gratuita
Lo que en el siglo XX era una finca de recreo rústico es ahora uno de los parques más bonitos de Madrid. La Quinta de los Molinos se fue transformando con el tiempo en un espacio de gran valor histórico y natural, un oasis en la ciudad donde relajarse entre árboles y jardines.
Además, aunque pasear por sus senderos es un plan perfecto para cualquier época del año (sobre todo en febrero y marzo, cuando florecen sus almendros), ahora más que nunca tenemos una excusa para descubrir el parque. La razón es que la Quinta de los Molinos cumple nada más y nada menos que 100 años, y lo celebra con una interesante exposición que recorre su historia.
De finca privada a parque público
Desde el año 1926, el ingeniero y arquitecto, D. Cesar Cort Botí, fue adquiriendo una serie de parcelas hasta conformar un espacio de casi 30 hectáreas. Así se creó una finca de recreo rústico urbana, con zonas de explotación agrícola y de carácter mediterráneo.
Con el paso del tiempo y después de ser adquirida por el Ayuntamiento de Madrid, se transformó en un parque público, que combina la naturaleza con elementos arquitectónicos de gran relevancia. De hecho, forma parte del catálogo de Parques Históricos y Jardines de Interés y desde 2025 es Bien de Interés Cultural de la Comunidad de Madrid en la categoría de Conjunto Histórico.
Entre un jardín romántico y un pasado agrícola
La Quinta de los Molinos limita con la calle Alcalá al sur, la calle Juan Ignacio Luca de Tena al norte, la Avenida 25 de Septiembre al este y la calle Miami al oeste. Rodeado por un perímetro de cercas y con cinco puertas de acceso, el parque destaca por sus almendros que ofrecen todo un espectáculo en primavera. Asimismo, cuenta con otras especies como olivos, pinos, cipreses, cedros, plataneros, eucaliptos y rosales.
La zona norte de la quinta presenta un estilo paisajista romántico mediterráneo, con jardines cuidados y muchos árboles ornamentales, arbustos y flores. Se suman praderas, estanques y fuentes, así como los edificios del Palacete, la Casa del Reloj, el Invernadero y los Molinos. Por otro lado, la zona sur conserva más su pasado agrícola y es aquí donde se encuentran los famosos almendros.
Una exposición sobre la historia de la quinta
El primer centenario de la Quinta de los Molinos, trae consigo una interesante exposición en la Casa del Reloj hasta el 17 de mayo. Esta propone un recorrido completo por los cien años de historia de esta joya verde de la capital, abarcando su evolución desde una finca privada hasta un parque público.
Así, tal y como detallan desde Turismo de Madrid, encontraremos «una selección de fotografías históricas y actuales, planos originales, documentos de archivo y datos explicativos sobre su configuración, superficie, elementos arquitectónicos y estructura vegetal». La muestra también exhibe objetos personales de César Cort Botí, relacionados con su faceta de urbanista. «El recorrido finaliza con un vídeo temático centrado en los valores históricos, paisajísticos y patrimoniales del parque», añaden.