La ruta más espectacular del País Vasco: a más de 250 metros de altura sobre el Cantábrico
Cerca de la ciudad de Bilbao se pueden conocer espectaculares entornos naturales que son perfectos para hacer una escapada a la naturaleza desde la urbe vasca, y uno de ellos es sin duda la Reserva de Urdabai. Este asombroso paraje de la provincia de Vizcaya se ubica junto a las aguas salvajes del mar Cantábrico, lo que crea una imagen impactante que deja perplejos a todos los que la contemplan con sus propios ojos.
Por este paraje de ensueño discurren numerosas rutas de senderismo que son idóneas para alejarse durante unas horas del constante bullicio de la ciudad bilbaína, pero sin duda una de las más extraordinarias es la que va a parar a la Atalaya de Ogoño, una de las partes más altas del monte del mismo nombre que domina todo el entorno. Además, las vistas que se tienen desde la cumbre son impactantes, por lo que merece la pena subir hasta lo más alto para poder disfrutar de ellas.
La ruta a la Atalaya de Ogoño en Vizcaya
La espectacular ruta a la Atalaya de Ogoño parte desde el propio barrio de Bermokiz, ubicado en el pueblo de Elantxobe, y discurre por algunos de los enclaves más alucinantes de esta maravilla natural, declarada Reserva de la Biosfera por la UNESCO. Tras dejar el coche en el aparcamiento, arranca este sendero de 1,5 kilómetros en ascensión hasta la cumbre, el cual está indicado con señales blancas y amarillas para facilitar el recorrido a los senderistas.
Además, durante el sendero, los amantes del trekking se toparán con numerosas sopresas, como varias cavernas que se ocultan a lo largo del monte Ogoño. Una vez en la Atalaya, situada a unos 250 metros sobre el nivel del mar (la cima está a más de 300 metros), se puede observar la inmensidad del mar Cantábrico mientras se está rodeado de un precioso entorno copado por encinas, madroños y otras especies arbóreas que no hacen más que añadir encanto a toda la experiencia.
Desde luego, esta maravillosa ruta una de las mejores opciones que hay cerca de la ciudad de Bilbao para despejarse durante una mañana de fin de semana y explorar la uno de los puntos más sublimes de toda la geografía vasca. Además, ni entraña demasiada dificultad ni muchas horas de recorrido, por lo que es ideal para todo tipo de personas.