La curiosa isla que quiere ‘independizarse’ de Castilla y León: un enclave histórico repleto de secretos
En España hay un total de 26 enclaves, es decir, territorios que pertenecen a una comunidad autónoma o provincia pero que se ubican dentro de otra. El más conocido de todos es el enclave de Treviño, un lugar histórico de la provincia de Burgos que no solo no se encuentra en la región burgalesa, sino que no está ni en Castilla y León: está emplazado en el País Vasco, en concreto en el sur de la provincia de Álava.
Este apasionante lugar histórico está conformado por dos municipios, el de Condado de Treviño y el de La Puebla de Arganzón, y además de contar con un patrimonio arquitectónico apasionante, también lleva mucho tiempo intentando materializar una notable reclamación territorial: pretenden ‘independizarse’ de Castilla y León y sumarse administrativamente a la región alavesa.
El contencioso de Treviño y la independencia del enclave
El enclave de Treviño cuenta con unos 260 kilómetros cuadrados y unos 1.500 habitantes repartidos en sus 48 núcleos de población. A pesar de pertenecer a la provincia de Burgos desde 1833 (y a la Corona de Castilla desde el siglo XIII), su singular ubicación ha hecho que sus vecinos ganen una identida propia más cercana a la alavesa que a la burgalesa, sin olvidar que La Rioja también está muy cerca de esta ‘isla geográfica’ ubicada a 20 kilómetros de Vitoria-Gasteiz.
Dentro del llamado contencioso de Treviño, los vecinos del enclave han optado históricamente por anexionarse a la provincia de Álava y formar parte del País Vasco, aunque en los últimos tiempos dicha reclamación ha ganado aún mas notoriedad. Uno de sus gestos más curioso es cambiar el nombre de Treviño a ‘Trebiño’, asemejándose más a su forma escrita en euskera, y recientemente en muchas de las localidades se han recogido firmas para apoyar esta incorporación administrativa a Álava.
Las reclamaciones históricas del enclave de Treviño se remontan siglos atrás, pero la primera petición formal data de 1919. En este territorio de Castilla y León se pueden conocer pueblos increíbles, como el del mismo nombre, Laño o Albaina, así como tesoros arquitectónicos tan excelsos como la Iglesia de San Pedro y el Palacio de los Manrique en Treviño, la Iglesia de la Santa Cruz en Cucho o la de Santiago Apóstol en Arrieta.
Asimismo, este curioso enclave territorial también cuenta con una fascinante naturaleza marcada por los valles fluviales y los Montes de Vitoria. En dichos entornos se esconden auténticas maravillas que muchos no esperan encontrarse en ellos, como por ejemplo los eremitorios más antiguos de España, los cuales están excavados en la propia roca y desprenden un aire místico innegable.