Viaje al centro de la Tierra: la cueva donde puedes surcar un río subterráneo y que parece de película

Los entusiastas de la espeleología tienen infinidad de cuevas en España en las que pueden descubrir fascinantes mundos subterráneos, pero una de las más impresionantes de toda Europa se encuentra en Francia. Oculta en el espectacular Parque natural regional de los Causses du Quercy, que está reconocido como Geoparque Mundial por la UNESCO, se puede viajar al centro de la Tierra, y aunque quizás no sea como lo que imagino Julio Verne, sí se trata de algo único en todo el planeta.

La sima Gouffre de Padirac es un lugar sumamente especial, ya que se adentra más de 100 metros hacia las profundidades del Macizo Central, y si ya su abertura deja boquiabiertos a quienes se acercan a ella debido a su descomunal tamaño, lo que se encuentran una vez han descendido se les queda grabado en la memoria. En el fondo de este tesoro natural, los más aventureros descubrirán enclaves que parecen de película, aunque, como es lógico, bajar solo es apto para los amantes de la adrenalina.

La sima Gouffre de Padirac en Francia

La extraordinaria sima Gouffre de Padirac se enclava cerca de la localidad de Gramat, en el departamento de Lot, y es una de las grandes maravillas naturales de toda la región de Occitania. Su abertura de 35 metros de diámetro ya deja entrever la magnitud de este descomunal lugar, formado hace miles de años y que incluso llegó a estar habitada durante 200 años, entre finales del siglo XIV y del siglo XVI.

Tras llegar, hay que descender los 103 metros que separan la superficie del fondo del entramado subterráneo, lo cual se puede hacer en ascensor o bajando más de 200 escalones. Una vez en el subsuelo, los intrépidos se embarcan en un viaje fluvial en barca por un río subterráneo, en cuyas aguas se reflejan las diferentes formaciones que hay en esta red de 41 kilómetros (descubiertos hasta ahora), creando un espectáculo cromático irrepetible en cualquier otra parte del planeta.

Esta sima está repleta de formaciones geolígicas con millones de años de historia, y es que tanto estalacticas como estalagmitas copan las inmensas salas de esta increíble joya francesa, la cual se ha convertido en un destino cada vez más frecuentado por los más inquietos. Fue descubierta en el año 1889, y cas una década después, en 1898, abrió sus puertas al público con un recorrido que se ha ido ampliando a medida que se ha ido explorando más el corazón de la montaña.

La sima Geouffre de Padirac se puede explorar desde finales del mes de marzo hasta principios del mes de noviembre, y abre sus puertas de 9:30 a 17:30 todos los días de la semana, pero la última visita se puede realizar a las 15:45. Las entradas tienen un precio de 20 euros, aunque los niños de 4 a 12 años tienen tarifa reducida (14 euros). Se recomienda llevar ropa de abrigo, ya que la temperatura es de unos 13ºC, y calzado adecuado.