El secreto mejor guardado de Mérida: un laberinto de estilo victoriano que fascina a los turistas y poca gente conoce

La ciudad de Mérida aúna los mejores vestigios del paso de los romanos por la Península Ibérica, y es que en la capital de Extremadura se pueden encontrar tesoros construidos por Roma que han sobrevivido (a su manera) al paso del tiempo, como su magnífico teatro, la Casa del Mitreo, el Templo de Diana, el Arco de Trajano o el Acueducto de los Milagros, entre otros. Todas ellas han servido para que el conjunto arqueológico de la urbe haya sido declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.

Eso sí, en la antiguamente nombrada Emérita Augusta se ocultan muchas más maravillas que a veces quedan eclipsadas pero que hay que incluir en el itinerario por la urbe, y una de ellas se encuentra a escasa distancia del casco histórico de la ciudad: la impresionante Huerta Ornamental Romana. Como su propio nombre indica, se inspira en los vergeles de dicha época y que además alberga un secreto que fascina a todo el que lo descubre: un apasionante laberinto victoriano.

La Huerta Ornamental Romana en Mérida

La Huerta Ornamental Romana se ubica a tan solo seis kilómetros del centro de Mérida, muy cerca de la A-5. Se trata de un extraordinario especio inspirado en los tiempos de los romanos en el que se cultivan diversas verduras de temporada y en el que «historia y naturaleza se entrelazan en perfecta armonía», como describen en su propia web.

Las frutas, verduras y hortalizas que crecen con todos los cuidados en esta huerta sostenible se pueden degustar, lo que acentúa más esa sensación de estar en un vergel romano. Eso sí, aunque en el huerto los alimentos sean de gran importancia, como es lógico, el gran protagonista de este espacio es sin duda el gigantesco laberinto que hay junto a las tierras de cultivo y que atrae a centenares de curiosos cada semana.

El laberinto cerca de Mérida de inspiración victoriana

En la Huerta Ornamental La Romana se esconde el laberinto victoriano más grande de toda España, el cual está inspirado en el estilo que imperaba en los jardines de la época en la que la Reina Victoria gobernaba en el Reino Unido. Esta conformado por imponentes y altos setos que crean caminos sinuosos, y a pesar de que parezca complicado en un primer momento, es apto para todas las edades.

Esta experiencia única en Mérida embarca a quienes se atreven a vivirla en un viaje por el tiempo hasta «la elegancia del siglo XIX», aunque no hay mucho tiempo para contemplar su belleza: lo más importante es hallar la manera de descifrarlo. Por ello, puede ser una buena opción para hacer una actividad diferente si se están pasando unos días en la apasionante capital extremeña.