El pueblo ‘rebelde’ de España al que solo se puede llegar por Andorra: un paraíso gastronómico y medieval

A pesar de que España tenga algunas de las ciudades más grandes de Europa, como Madrid o Barcelona, en el país también hay numerosos ejemplos de pueblos de tamaño irrisorio con apenas un puñado de vecinos viviendo en ellos, y algunos incluso se enclavan en una ubicación recóndita que hace el acceder a ellos toda una odisea, como es el caso de la localidad de Os de Civís, ‘escondida’ en los Pirineos.

Esta villa de montaña se oculta entre las altas cumbres de la cordillera en la zona más septentrional de la provincia de Lérida, y cuenta con apenas 25 habitantes censados, según los últimos datos del Instituto Nacional de Estadística (INE). Pertenece al municipio de Valles del Valira y es un destino de turismo rural apasionante, pero su peculiaridad reside en que es un periclave, es decir, que a pesar de estar en territorio español y no tener discontinuidad geográfica, para llegar hay que pasar por otro país.

Os de Civís, un periclave oculto en los Pirineos

El pueblo de Os de Civís se ubica en el corazón del valle de Aós, en el cruce entre el río Seturia y el torrente Montaner, y está rodeado de elevados montes repletos de vegetación y prados, lo que crea una estampa que parece sacada directamente de un cuadro. Además, conserva una esencia medieval en sus calles que lo hacen todavía más especial, por lo que se ha convertido en un destino frecuentado por aquellos que buscan la paz más absoluta, que es la ‘vecina’ más ilustre de la localidad.

Entre sus edificios más notables, destaca sin duda la iglesia románica de San Pedro, restaurada junto a varias casas de la villa hace apenas unos años. Eso sí, lo más llamativo de la arquitectura del pueblo es sin duda el tradicionalismo de sus viviendas de piedra, las cuales conforman todo un paraíso rural casi incomparable con ningún otro punto de la geografía española, y si a eso se le suma un entorno alucinante, el resultados es totalmente asombroso.

La mayor peculiaridad de este edén de montaña es sin duda la manera de llegar a él, y es que para poder explorar el empinado y empedrado entramado callejero de Os de Civís, hay que cruzar la frontera entre España y Andorra, ya que la única carretera que da acceso a la localidad es la CG-6, que atraviesa el principado, y de hecho depende en mayor parte del pequeño país que de las administraciones españolas.

Todo ello hace de esta villa un recóndito tesoro en el norte de España que puede ser un lugar perfecto para hacer una escapada de fin de semana, sobre todo si lo que se busca es escapar de las masificaciones y del estrés diario, aunque quien quiera hacerlo debe tener en cuenta que primero deberá pasar por otro país. Además, si se visita, es casi una obligación probar su exquisita cocina de montaña, que deleitará a los más sibaritas.