Viajar por deporte: cómo el turismo deportivo está revolucionando el sector
Aunque la idea de usar las vacaciones para desconectar y «no hacer nada» siga siendo apetecible, cada vez más personas aprovechan sus días libres para hacer turismo deportivo. Este tipo de ocio incluye tanto viajar a algún lugar para participar activamente en un deporte, como para asistir en calidad de espectador a eventos relacionados.
Esta modalidad de viajes tiene su propia sección en la feria: FITUR Sports (pabellón 12 o del Conocimiento), impulsada por Spain is Sport (AFYDAD) y la Asociación Española de Fabricantes y Distribuidores de Artículos Deportivos.
Viajar para animar
Viajar a otra ciudad para animar a nuestro equipo es uno de los mayores actos de amor hacia los colores. Ya sea por un partido de Champions, de la Copa del Rey o de LALIGA, esta es una de las variantes más populares que abarca el turismo deportivo.
También es una experiencia única vivir grandes competiciones internacionales, como los Juegos Olímpicos, la Eurocopa o el Mundial, en primera persona. Este verano, Canadá, México y Estados Unidos acapararán la atención de los turistas más futboleros con la celebración de la Copa Mundial de la FIFA 2026. Y en 2030, cuando España será una de las sedes del Mundial, ciudades como Madrid, Barcelona, Sevilla o Bilbao esperan recibir a un gran número de aficionados de varios países.
Aunque el deporte rey en España es el fútbol, también es habitual el turismo deportivo en otras disciplinas como el voleibol, el baloncesto o el tenis, con torneos multitudinarios como el Mutua Open de Madrid, Roland Garros (París) o Wimbledon (Londres).
Del mismo modo, el ciclismo atrae a numerosos visitantes para animar en competiciones como la Vuelta a España o el Tour de Francia, que este año saldrá de Barcelona el 4 de julio, pasando por Tarragona (día 5) y Granollers (día 6).
Otro gran evento que reúne a miles de apasionados del motor son las carreras de MotoGP o Fórmula 1. En 2026, la F1 regresa a Madrid con el Gran Premio de España, un acontecimiento que traerá millones de visitantes a la capital.
Por otra parte, también es habitual que, al visitar destinos como Estados Unidos, una parada casi obligatoria sea asistir a eventos deportivos característicos de allí como partidos de la NBA, de hockey, de béisbol o de fútbol americano. Y su deporte también se exporta: el Santiago Bernabéu acogió un partido de la NFL en noviembre, reuniendo casi 79.000 espectadores, 42.000 de ellos turistas, en Madrid.
Para competir
Hacer deporte está de moda y, ya no solo es una experiencia individual, sino cada vez más compartida. De hecho, el plan de muchos para sus fines de semana consiste en desplazarse a distintos lugares para apuntarse a competiciones que miden su nivel deportivo.
Algunos ejemplos son las maratones —entre las más conocidas, Nueva York, Berlín, Lisboa o Valencia—; los triatlones o Ironman, que combinan natación, ciclismo y carrera; y otras competiciones fitness como Hyrox, que atraen a muchos viajeros.
Para disfrutar
Sin embargo, el principal motivo por el que hacemos deporte es para disfrutar, mantenernos en forma y llevar un estilo de vida saludable. En este sentido, es habitual que busquemos viajar simplemente con este propósito.
Turismo deportivo también es hacer excursiones buscando rutas de senderismo o deportes de montaña como la escalada o la orientación. Sin duda, uno de los principales destinos es el Camino de Santiago, que cada año reúne a millones de peregrinos que consiguen su Compostela a pie, en bici o a caballo.
En los meses de invierno, muchos cogen sus esquís o tabla de snowboard para echarse unas bajadas por las pistas de Sierra Nevada o los Pirineos; y en verano, la nieve se cambia por las olas del mar de la costa con deportes acuáticos como el surf o la vela.
Además, hay quienes conciben el deporte como una fórmula para descansar, recargar energías y reconectar con uno mismo. Por eso, crece la popularidad de retiros para practicar yoga o pilates.
Por pasión
Sobre todo, el deporte es pasión y hay una tendencia conocida como turismo nostálgico que tiene que ver con ella y que va muy de la mano con el deporte. Consiste en visitar lugares especiales por lo que significan para nosotros.
En el deporte, esto se traduce en viajar a puntos de interés relacionados con nuestro equipo o nuestros ídolos como museos, exposiciones o instalaciones. Por ejemplo, visitar estadios o museos como el Legends de Madrid, el de la Selección (Las Rozas), el de la Federación Española de Baloncesto (Alcobendas), el de Fernando Alonso (Asturias) o el de Rafa Nadal (Manacor).