El sendero de pasarelas de madera en Portugal que atraviesa cascadas y puentes colgantes no muy lejos de la frontera
Portugal es mucho más que solo Lisboa y Oporto, y es que en el país luso se ocultan auténticas maravillas naturales que hacen de la nación de la Península Ibérica todo un paraíso para los entusiastas del trekking, por lo que no es de extrañar que muchos desde España crucen la frontera para descubrirlos a través de maravillosas rutas de senderismo. Uno de los itinerarios más apasionantes en territorio portugués está a solo dos horas de Castilla y León, y no es otro que los Passadiços do Paiva, en Arouca.
Esta extraordinaria ruta no es un recorrido al uso, ya que se realiza a través de preciosas pasarelas de madera que van serpenteando junto al río que las da nombre. Este maravilloso entorno se enclava en un geoparque reconocido por la UNESCO, lo que ya da una idea de la absoluta belleza de los parajes en los que se ubica y de las vistas tan espectaculares que se pueden tener mientras se pisan los tablones. Además, al estar a poco más de dos horas de la frontera con España, es una alternativa magnífica para hacer una excursión en fin de semana.
Los increíbles Passadiços do Paiva en Arouca
Los Passadiços do Paiva se encuentran en la orilla izquierda del río Paiva, cerca del municipio de Arouca, y son sin duda una de las principales atracciones del distrito de Aveiro. Consta de un recorrido asombroso a lo largo de ocho kilómetros «sin tocar», como se dice en su propia página web, y es que esta ruta permite contemplar unos paisajes únicos en los que las bravas aguas y las altas paredes rocosas son las protagonistas.
Entre las playas fluviales de Espiunca y Areinho, los puntos de origen y el final de esta ruta, se pueden explorar rincones tan apasionantes como las cascadas de Gola do Salto o la de dos Agueiras, así como enclaves llenos de vegetación que transporta a los senderistas a otro planeta. Por ello, es sin duda uno de los mejores itinerarios que cualquier amante de la naturaleza puede hacer en la Península Ibérica, aunque hay que tener varias cosas en cuenta antes de aventurarse a completarla.
Se tardan unas dos horas y media en completar la ruta de los Passadiços do Paiva, pero la dificultad de este itinerario es tremendamente alta, por lo que se recomienda tener bastante experiencia previa en el senderismo para no tener ningún problema durante el recorrido y poder disfrutar de la experiencia al 100%. Además, solo se pueden llevar mascotas con correa y no es posible hacer el camino con cochecitos de bebé.
A pesar de que hay hasta tres playas fluviales a lo largo de la ruta, se recomienda llevar agua para refrescarse, sobre todo en verano, y en la web del itinerario se avisa que es mejor iniciar la ruta en la de Espiunca en caso de que se vaya a hacer ida y vuelta, ya que el rumbo que termina en dicho punto es mucho menos exigente a nivel físico. Aun así, merece mucho la pena completarla al menos una vez en la vida.